Buscar

COVID-19 y la nueva gobernanza global

Estamos en la antesala de una nueva versión de un mundo multipolar en el que las potencias dictarán las reglas

Foto de ARETÉ7CINE

No cabe duda, el COVID-19 modificó el orden de las cosas en el contexto global; ayudó a acelerar un proceso de transición donde además de los actores o “hegemones” tradicionales se suman nuevos polos de poder.


En otras palabras, nos encontramos en la antesala de una nueva versión de un mundo multipolar, en el que China y Rusia, así como otras potencias medias o regionales –como Japón, India, Arabia Saudita, Irán y otros–, además de los tradicionales, dictarán las reglas del juego.


Desde mi óptica, dicha transición comenzó con la entrada de China a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001. En 19 años el crecimiento económico e influencia de este país ha sido imparable. La guerra comercial con Estados Unidos, que data de dos años atrás, marcó el cambio de la política comercial estadounidense (conservadora y proteccionista).


Ambos acontecimientos fueron dos síntomas del cambio de paradigma del poder global. Sobre este punto, me gustaría retomar lo que dos militares de alto rango del gobierno chino me compartieron recientemente sobre dicho tema: “Estados Unidos quiere debilitar los pilares principales y fortalezas chinas, es decir, nuestras capacidades económicas, tecnológicas y geoestratégicas”.


Esto, naturalmente está enmarcado en un contexto globalizado e interdependiente, que cambiará la estructura de la organización internacional que conocemos (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, GATT, hoy Organización Mundial del Comercio) y dará paso a un mayor protagonismo a organizaciones recién creadas como el G7, los BRICS y el G20, además de que pondrá las bases para un nuevo esquema de gobernanza global a través de esquemas de cooperación sur-sur.


La lección que ha dejado el coronavirus en el terreno de las relaciones internacionales ha sido desgarradora y ha dado a conocer las capacidades e incapacidades que tienen las naciones desarrolladas o no para enfrentar la pandemia.


En este escenario, China tendrá que sortear las demandas de algunos países de la comunidad internacional acerca de su papel en el control delCOVID19, en el cual su imagen, así como su poder suave se encuentran cuestionados.


Es un gran reto recuperar la confianza del mundo, más aún cuando la reactivación de la economía internacional será lenta y habrá una competencia feroz por los mercados internacionales.


Mientras eso suceda, es necesario establecer nuevos mecanismos de cooperación internacional y transferencia de know how (conocimiento).


Compartir las buenas prácticas de los países que han manejado bien las políticas públicas de salud en torno al combate de la pandemia del COVID19 puede ser un buen comienzo.


0 vistas
  • Facebook icono social
  • Icono social Twitter
  • YouTube
  • descarga
  • Icono social LinkedIn
  • descarga

© 2020 Dr. Adolfo Laborde Carranco